domingo, 20 de abril de 2008

RAUL SCALABRINI ORTIZ: UN PATRIOTA OLVIDADO

Hoy en día, la actividad política parece una actividad entre “vivos”, los cuales en forma desembozada imponen a la ciudadanía la forma de vida y en el uso del estado nacional, no se advierte solución a los problemas que se presentan a la sociedad a través del humo que contamina el medio ambiente, cortes de luz, alza de precios, falta de trabajo estable, inseguridad, lentitud e inoperancia judicial en garantizar la vida en comunidad y tantos otros que queremos evitar mencionar.
En esta situación y carente de modelos actuales se encuentra la Argentina. Sin embargo y pese a que la injusticia es tan vieja como la vida, la actividad política es la única capaz de proveer soluciones que hagan nuestra vida más feliz, mas justa, más fraterna, más solidaria. No hay otro instrumento, porque la política es la vida misma la necesidad de relacionarse el ser humano con sus pares para garantizar la vida en comunidad.
Pese a estos ideales nobles que mueven la actividad, en nuestra querida Argentina, junto al trigo crece la cizaña, apareciendo personajes menores que hiciéramos referencia al inicio. Uno de los grandes pensadores de nuestro País, don Leopoldo Lugones, definió a la política criolla como “el arte de llegar a la sala pasando por el albañal”. En esta situación siempre terminan apareciendo grandes hombres como Raúl Scalabrini Ortiz, que terminan siendo modelos a seguir por todos los argentinos y extranjeros de buena voluntad que viven en la República Argentina.
Correntino, nació el 14 de Febrero de 1898, en los albores del agitado siglo XX. Su padre Pedro Scalabrini se había escrito por su afición naturalista con Florentino Ameghino, siendo además Director del Museo de Historia Natural cuando nació su hijo Raúl Angel Toribio Scalabrini, siendole conocido después al llevar el apellido materno de doña Ernestina Ortiz.
Siendo muy joven y ya cursando la carrera universitaria, se inclinaría por la política, como vocación de servicio, pensando las primeras ideas para que las ideas de nacionalidad y Patria no resulten ajenas al sentir popular.
Se inclinaría como muchos por un yrigoyenismo doctrinario, al haberse convertido el mítico caudillo radical de la “causa contra el régimen” en mas bien una categoría política que en un hecho político concreto. El caudillo radical estaba entonces envejecido y mal rodeado.
Con apenas 23 años ya es ingeniero agrónomo, radicado en Buenos Aires, en donde se cruza sin proponérselo con distintas personalidades que descoyarían en la vida cultural y literaria argentina, conoce a Jorge Luis Borges, César Tiempo, y Leopoldo Marechal entre otros.
Aparece publicado un cuento suyo “La Manga” es en esta etapa literaria en donde se o vincula despectivamnte con los “de Boedo” el cual era en ésa época una suerte de barrio marginal, lleno de compadritos, chicas fáciles, inmigrantes sin roce social y bohemios como don Raúl, al cual el descalificativo no lo amilanaba.
Es en este grupo heterogéneo, que se amontonaba en mesas de café, billares y tango en donde conocería a otras muchas personalidades que le permitirían ir madurando su pensamiento intelectual de una Argentina socialmente justa y económicamente libre.
Se cruza, conoce y tiene trato con Macedonio Fernández, Roberto Arlt y Nora Langhe. El primero sería en gran medida quien le iría introduciendo entre las venas su “superstición por lo argentino” como maliciosamente diría Borges de Macedonio Fernández.
El golpe militar del 6 de Septiembre de 1930 tuvo la pretensión inicial de querer regenerar la política y la honestidad en el manejo de la función administrativa que una banda de personajes hoy olvidados y que en su momento fueran conocidos como el “Klan radical” hicieran uso en forma inmoral del anciano indefenso que era don Hipólito Yrigoyen, rodeándolo y manteniéndolo ajeno a la realidad de los hechos que atravesaba el País entonces.
En esa época frecuento cenáculos políticos, y al poco andar como muchos argentinos, vió que la “revolución de septiembre” no era más que una ilusión en donde los únicos ganadores eran los inmorales que empezaban a abundar en la actividad política en cualquier ámbito de decisión que tuviera importancia alguna. Acá en 1931 aparece Ël hombre que está solo y espera” el porteño de la esquina de la Av. Corrientes y esmeralda.
Se iniciaba un largo decenio que sería conocido como “década infame”. En 1933 se produce un hito histórico en la vida institucional de nuestra Patria. Se firma el pacto Roca-Runciman, en el cual y luego de la crisis económica de 1930 argentina entrega los activos financieros y económicos del País a la Corona Británica por nada. José Luis Torres calificaría el mismo como “el estatuto legal del coloniaje”. Argentina se encontraba sometida económicamente al imperio inglés. Lo que no consiguieron en 1806, 1807 y 1845 lo hicieron a través de agentes vernáculos, nativos que colaboraban convencidos que era mejor estar asociados al imperio inglés que ser un País soberano como juraron nuestros mayores el 9 de Julio de 1816.
Es en esta época en la cual la actividad política es un albañal al decir de Lugones, en donde es más fácil seguir la corriente y aceptar mansamente lo que ocurre porque no hay salida a la vista, y porque el Pueblo acepta sin hesitar los hechos vergonzosos que se le imponen.
En esta época es en donde aparece Raúl Scalabrini Ortiz. Lejos de aceptar la situación empieza a interesarse por la realidad que lo circunda y empezar la revolución en el terreno de la ideas, defendiendo la argentinidad por encima de todo.
En el ámbito natural de los de “Boedo” se va delineando un grupo humano de jóvenes radicales yrigoyenistas doctrinarios, que constituirían lo que se conoce como FORJA, el cual estaría integrado por Luis Dellepiane, Jauretche, José Constantino Barro, Homero Manzi y muchos otros más que en ese momento representaban el trigo que no se rendía frente a la cizaña. Eran la esperanza política de la Patria.
Invitado a dar una conferencia en un local de la calle Lavalle Raúl Scalabrini Ortiz explica con números en mano como hicieron los ingleses para ganar políticamente lo que habían perdido en el terreno militar. El entusiasmo es mayúsculo. Tan así es que se publica como primer folleto de FORJA una de las principales obras de Raúl Scalabrini Ortiz “Política británica en el Río de la Plata” edita también un tabloide “Reconquista”el cual lucha durante un mes y medio sin fondos contra la ignorancia y el silencio miserable que rodea al sometimiento a que es sometida la nación argentina. Era la época en que “el subsuelo de la Patria esta sublevado”.
Empiezan sus investigaciones sobre los ferrocarriles, estableciendo la verdad meridiana de que los hicimos los argentinos, se lo quedan los ingleses y encima les tenemos que agradecer que estén en manos privadas. ¿Encuentra algún parecido con la realidad?.
Su actividad intelectual ya se desarrolla estableciendo que los argentinos no somos hindúes que podemos ser gobernados por carecer de ideas propias. Escribe “El Banco Central y el señor Niemeyer”, “Dos plagas: régimen fiscal y oligarquía”; “Porque no da a conocer el doctor Pinedo la lista de deudas congeladas?”; “Hoy como en 1890, Inglaterra estrangula nuestro futuro” y muchos más que van abriendo una siembra de ideas a campo abierto en donde fecundan las ideas de nacionalidad, independencia, patria, justicia social y muchas más que aún hoy son vigentes.
Como siempre la cizaña sería la única que sería reconocida. Pese al nivel de intelectualidad y de irrefutabilidad de ideas, la argentina oficial guardaría un silencio complaciente ante el amo inglés. Era la época en la cual las Silvina y Victoria Ocampo, los Borges, los Eduardo Mallea, recibirían en alta sociedad personalidades de renombre internacional que visitarían nuestro País como Stefan Zweig y Jules Romains, el cual se juntarían en el PEN Club. Era un intento de sometimiento cultural de la argentina, un intento más de transformarnos en la India, una vaca sin cerebro.
Aquí nuevamente se alza la voz de protesta de Scalabrini Ortiz, impidiendo que la Argentina real este ausente de esta imposición cultural.
“Este congreso del PEN Club es una consecuencia del rastacuerismo de nuestra oligarquía” y replicando al francés añade “El nuestro es hoy un pueblo encadenado, no un pueblo libre. Romains se equivocó al calificarlo como altivo, y esa equivocación no nos sorprende si recordamos que él es ciudadano de la segunda Nación imperialista de la tierra, de la dulce Francia, satélite de Inglaterra”.
En este momento sus ideas ya son conocidas por la mayoría de los políticos, los cuales acuden a su retórica a fin de exponer en el Congreso Nacional las críticas a la situación imperante. Con humildad y satisfacción Scalabrini Ortiz vería desde la barra como sus ideas se abren paso entre los legisladores.
Producido el movimiento militar del 4 de Junio de 1943, renace la esperanza de que las ideas se encarnen en el accionar del estado. Scalabrini Ortiz se da cuenta que “un horizonte en aquella oscura selva de traiciones y de intereses combinados” se había abierto. La esperanza estaba en marcha.
Con la jornada popular del 17 de Octubre de 1945 en el cual el pueblo se manifiesta por la liberación del Líder que le devolvería la libertad y la dignidad entregada por la oligarquía vernácula Scalabrini Ortiz afirma que “lo que había soñado e intuído durante muchos años estaba allí presente, corpóreo, multifacetado, pero único en el espíritu conjunto”.
Puesta en marcha la transformación de la Patria en una Argentina socialmente justa, libre y soberana, a partir del proceso iniciado el 24 de Febrero de 1946, se produce un encuentro social entre Juan Domingo Perón y Raúl Scalabrini Ortiz, el cual muy discretamente y a través de un amigo le haría llegar un humilde pedido: “mi General no se olvide de los trencitos” al poco tiempo a través de Miranda, Mercante y muchos más se produciría la compra de los ferrocarriles a los ingleses.
Consultado en una conferencia Scalabrini Ortiz de porque la compra, dado que no era más que hierro viejo que se había pagado muy caro, don Raúl contestó “no importa compramos soberanía y la soberanía no tiene precio”. Finalmente el 9 de Julio de 1949 Juan Domingo Perón declararía la Independencia Económica de la República Argentina.
En esta época el viejo batallador de la Patria, se retiraría de toda exposición pública, guardando un merecido descanso.
Producido el golpe militar de 1955 su alma volvería a la acción impulsada por un fabuloso resorte interno tan potente como el de sus años juveniles. Denuncia la situación de sometimiento que empiezan a querer imponer viejos empleadillos del imperio inglés, los Raúl Prebisch, los Alsogaray y muchos aprendices de “vendepatria” que se postulan para rematar los bienes del estado a favor del capital extranjero. Es la época en la cual escribe en “El Líder” y en la revista “Que” la cual pese a su amarillismo a favor de Frondizi, le sirve como vehículo de sus ideas.
Finalmente y en manos de su compañera inseparable Mecha, madre de sus cinco hijos fallece el 31 de Mayo de 1959.
Aun hoy su legado sigue vigente. Scalabrini Ortiz, no se afilio nunca a ningún partido político, porque para el el único partido posible era el de la Patria. No concebía a la Argentina como una “factoría del imperio inglés” y veía al igual que San Martín, con horror que haya argentinos nativos que trabajen a favor del extranjero y en contra de su patria eran los “cipayos” los hindúes nativos que ayudan al invasor a dominar su propio País.
Parece mentira que dicha situación vergonzosa y que fuera resistida por los fundadores de la nacionalidad, por la Confederación Argentina en la época de Rosas y con mucho coraje civil por parte de Perón, sirva de especulación política por parte de argentinos para afirmar que nos “hubiera ido mejor si los ingleses nos conquistaban en 1806 y 1807” que hoy seríamos como Australia y otras estupideces por el estilo que sólo ofenden la memoria de quienes como Raúl Scalabrini Ortiz consagraron su vida en pensar la Patria.
Es un acto de Justicia para todos los argentinos que la ex Av. Canning, el principal diplomático inglés en la etapa de la formación de la nacionalidad que obstruyera por todos los medios posibles a la Argentina; lleve su nombre.En el Bicentenario de la Argentina refresquemos lo vivido y pensado por Raúl Scalabrini Ortiz para alcanzar una Argentina socialmente justa económicamente libre y políticamente soberana.

lunes, 31 de marzo de 2008

REHENES DE MONSANTO

Por Raúl A. Montenegro - Martes, 27 de Marzo de 2008
(O COMO BRAMAN LAS CACEROLAS LLENAS DE SOJA DEL OBELISCO, Y NADIE OYE LAS CACEROLAS SIN TIERRA DE SANTIAGO DEL ESTERO). Dedicado a la gente del Mocase, y a los expulsados por la soja, la codicia, la ineptitud de los gobiernos, las topadoras y los plaguicidas. Por Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo. Premio Nóbel Alternativo (Estocolmo, Suecia) Presidente de FUNAM. Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina).
Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías. Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero. Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires. Que duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero. Que duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano. Que duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita. Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel. Qué duro es ver el rostro reseco de Doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja. Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos. Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte. Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado. Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas. Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos solo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales. Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo. Qué duro es recordar que el 80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados. Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte, y cómo lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte. Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena. Qué duro es saber que miles de Argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja. Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el estado no hace estudios epidemiológicos. Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia Boliviana. Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo. Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de Argentinos que todavía no nacieron. Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan. Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche solo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua. Muy cerca de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina. Dr. Raul A. Montenegro, Biologo Presidente de FUNAM Premio Nobel Alternativo 2004 (RLA-Estocolmo, Suecia). Profesor Titular de Biologia Evolutiva, Universidad Nacional de Cordoba (Argentina)

jueves, 20 de marzo de 2008

FELICES PASCUAS



LES DESEA EL GRUPO SUIPACHA.

SEGUIMOS AVANZAMOS POR UN PAIS MEJOR

La Plaza de Mayo, sueño de presidentes

Quedó asociada al peronismo desde el 17 de octubre de 1945; sin embargo, es protagonista desde los albores de la patria
Una multitud eufórica viva al jefe político, que, con su mirada de estadista que trasciende la historia, recoge, desde los balcones de la Casa Rosada, la ovación de su pueblo, reunido para apoyarlo en la Plaza de Mayo. Esa imagen apoteótica tal vez sea el sueño de todo presidente argentino. Y Néstor Kirchner no resulta una excepción: su intención de escenificar un acto multitudinario en la plaza pública más importante del país no hace más que sumarse a una larga tradición que comenzó con el primer gobierno patrio. Según tres expertos consultados por LA NACION, buena parte de los acontecimientos históricos más importantes del país quedaron asociados a la Plaza de Mayo: las celebraciones patrias (25 de mayo de 1810), el peronismo (17 de octubre de 1945), las Madres de Plaza de Mayo (comenzaron sus rondas en 1977), la recuperación de las islas Malvinas (2 de abril de 1982), la vuelta de la democracia (10 de diciembre de 1983) o la rebelión carapintada en tiempos de Raúl Alfonsín (19 de abril de 1987). Según explican historiadores y sociólogos, el 17 de octubre de 1945 -cuando una imponente movilización obrera logró instalar a Juan Perón en el balcón de la Casa Rosada- es la evocación común que los argentinos tienen de la Plaza de Mayo. Desde París, la socióloga Silvia Sigal, que escribe un libro sobre la Plaza de Mayo, de próxima publicación, dijo que "si bien es cierto que una plaza llena tiene una connotación muy cercana a Perón, la Plaza de Mayo no es sólo peronista ni los balcones son peronistas". Para Sigal, "la Plaza tiene distintos significados en diferentes momentos históricos que no se reemplazan, sino que se superponen, y eso hace que no se pueda hablar de un imaginario único ni estático". En sentido similar, el historiador Fernando Rocchi, profesor de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), señaló que "Perón no inaugura la Plaza como espacio simbólico". Y enfatizó: "Perón llena la Plaza, pero también la llena Lonardi [Eduardo, que en septiembre de 1955 depone a Perón]". El historiador y escritor Pacho O Donnell distinguió, sin embargo, "el asombroso uso de los balcones de la Casa Rosada que hicieron Perón y Evita, donde establecían verdaderos diálogos con la muchedumbre". Rocchi recordó los diferentes sentidos de la Plaza desde el 25 de mayo de 1810. "Durante el siglo XIX fue la plaza de las celebraciones y los festejos patrios; en el siglo XX se convierte en plaza de reclamos y de propaganda, que es el sentido que conserva en la actualidad", describió. Sigal puntualizó que "históricamente la Plaza se llenó por primera vez con la asunción de Hipólito Yrigoyen (1916), aunque él no habló desde el balcón porque no era un presidente de discursos". Sobre el mismo acontecimiento, Rocchi destacó "la marea humana que se precipitó sobre la carroza que llevaba a Yrigoyen, desenganchó los caballos y la propia gente empujó el coche desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo". O Donnell recordó que "durante las dictaduras la Plaza queda reducida a escenario de desfiles militares. Los gobiernos militares evitaron siempre las concentraciones". En este sentido, el historiador enfatizó que "la Plaza de Galtieri [Leopoldo] del 82 no fue un apoyo al gobierno, sino a los muchachos que peleaban en las Malvinas". "Por lo mismo -razonó-, fue tan significativa la celebración en la Plaza de la vuelta de la democracia; fue la recuperación del espacio y la posibilidad de estar juntos y sin miedo." ¿Qué significa para un presidente llenar la Plaza de Mayo? Para O Donnell, "el apoyo popular en la Argentina quedó asociado a la capacidad de llenar la Plaza". E hizo la salvedad: "Hay que ver cómo se llena: si es espontáneo o si es con micros gratis. Ahí la significación es muy distinta". Por María Cecilia Tosi De la Redacción de LA NACION En foco La plaza imponente, los presidentes en el balcón... Las imágenes traen recuerdos diversos: Galtieri, Alfonsín, Menem. El día en que se anunció que se recuperarían por la fuerza las islas Malvinas; las “felices Pascuas” y la Plaza del Sí, en 1991. Todas obtenidas por la lente y el talento de Víctor Hugo Bugge, que hace 25 años es el fotógrafo de la Presidencia de la Nación, un testigo privilegiado de la historia reciente en el centro del poder.

lunes, 3 de marzo de 2008

TREINTA AÑOS DEL CONFLICTO DEL BEAGLE

Este año, se cumplen 30 años de la intervención el extinto Pontífice Juan Pablo II en el conflicto fronterizo entre Argentina y Chile. Dentro de la etapa institucional que atraviesa nuestro País no es precisamente un recordatorio que forme parte de la agenda política; pareciendo casi un hecho de estudio de los especialistas en las relaciones internacionales en reducidos ámbitos académicos, pero no debe pasar desapercibido, ni menos aún ignorado por los argentinos por lo que seguidamente se expondrá
Precisamente en Diciembre de 1978, y luego de una escalada verbal, diplomática y política entre la Junta Militar que gobernaba el País, y la dictadura de Pinochet en Chile, que había arrancado, al desconocer el laudo de la Corona Británica sobre la soberanía en las islas Picton, Lennox y Nueva, aguas adyacentes y sobre el canal del Beagle, que divide a la parte argentina de la Isla Grande de Tierra del Fuego, y la Isla Navarino en el lado chileno, y de Punta Dungeness en la boca del estrecho de Magallanes.
La soberanía argentina sobre sector se hallaba establecida en forma pacífica desde el Virreynato del Río de la Plata, cuando dicho terreno se hallaba bajo el mandato de la Intendencia de Buenos Aires, la soledad, el frío y las escasas condiciones climáticas impidieron a las autoridades españolas primero, y argentinas después a establecer una representación permanente que pudiera, con la presencia del hombre, alejar cualquier pretensión de ejercicio soberano sobre ese sector específico; y amplias superficies de nuestra Patria.
Así, y como consecuencia de una geografía estrecha, empezó la dirigencia chilena a extender sus fronteras desde los límites políticos que tenían en 1819 al norte y al sur. En 1879 desencadenó una guerra con los países hermanos de Chile y del Perú, del cual quedo con la región de Atacama y parte del territorio peruano (muchos años más tarde devolvería parte el territorio peruano).
Durante la época de la Confederación Argentina, se exilio en Chile, Domingo Faustino Sarmiento. No sería un hecho trascendente por ser solo un adversario de Rosas; salvo que para financiar su posición de acérrimo enemigo de éste, alentó en la prensa de dicho País los deseos de extender sus límites políticos sobre la patagonia argentina.
Así publicó en 1842 a favor de la ocupación del estrecho de Magallanes por parte de Chile, en base a un análisis parcial de los documentos existentes en la época de la colonia. Esto traería graves consecuencias para nuestro País durante varias décadas, no sólo en el ejercicio pacífico de nuestra soberanía sobre dichos territorios, que finalmente se perdieron por la desidia y un pacifismo que no eran valorados por las autoridades de Chile.
Así y luego de una larga historia de acuerdo que dejaban insatisfechas a las autoridades chilenas, y ante el nuevo conflicto limítrofe con dicho país; se encontraba como presidente de Chile el general Augusto Pinochet, el cual en el año 1968 había publicado una obra suya “Geopolítica” en donde afirma que “En otras ocasiones el estado más poderoso ahoga prácticamente al más débil (…)En lo político influye porque el estado más poderoso, con una mayor potencia militar, respalda sus resoluciones con la sola presencia de su fuerza y, en consecuencia, el efecto de sus decisiones en el más débil es mayor; jamás un estado más débil podrá tomar una iniciativa basándose en la fuerza. Este hecho le resta autonomía, que a la larga el significa entrar en la órbita política del más fuerte. De esta modo los estados más fuertes van aumentando sus esferas de influencia” no hay dichos públicos posteriores que modificaran este pensamiento con el que se moldeó el pensamiento de los militares de dicho país.
Coincidiendo el conflicto entre Argentina y Chile con el centenario de la guerra del Pacífico entre Chile, Perú y Bolivia, la posición diplomática y militar de Chile parecía desventajosa, con la consiguiente posibilidad de que Argentina pudiera mantener sus derechos sobre las zonas en disputa. La falta de tino y de manejo de crisis por parte de la Junta Militar y la oportuna intervención del Estado Vaticano llevaron a las partes a firmar un acuerdo conocido como el “Acta de Montevideo” (8/1/1979) en donde el Pontífice Romano zanjaría las diferencias.
En 1980 finalmente otorgaría en detrimento de nuestro país dicha zona a los chilenos. La Junta no reconocería este resultado. Con el ascenso del Dr. Alfonsín a la presidencia, con la misma vocación pacifista que tan nefastos resultados trajo en anteriores oportunidades; decide someter a votación la aprobación o no del acuerdo, con una inmensa publicidad oficial a favor de la paz y de evitar otra guerra, como la perdida en 1982 frente a los ingleses. Bajo este clima de miedo el pueblo argentino aprueba el acuerdo, comprometiendo en parte el destino de las futuras generaciones de argentinos.
Se dijo que con la firma de dicho acuerdo era el último conflicto limítrofe con Chile. Era y es una mentira. Siguió el conflicto de lo que Chile llama “campos de hielo” siendo ya presidente el Dr. Menem. Por fortuna el arbitraje en esta ocasión resultó favorable para la argentina. Queda aún pendiente y a futuro la superposición de límites sobre el sector que reclama nuestro País.
Con la puesta fuera de servicio del rompehielos “Almirante Irizar”
tenemos afectada nuestra “columna vertebral” con la cual sostenemos nuestras bases en el continente blanco. Estamos en una posición de debilidad operativa. A esto se suma la falta de un diseño de política exterior que le permita a la Argentina hacer valer en las relaciones internacionales el ejercicio soberano de su País. El constante conflicto con Uruguay da la pauta de ello.
Lo preocupante de todo ello es que los argentinos no hemos abandonado esa vocación pacifista que tan nociva nos resultó en todas las épocas (“la victoria no da derechos” nos trajo muchos dolores de cabeza) en tanto que Chile demuestra una constancia y el establecimiento de metas que son permanentes y ajenas a todo gobierno.
En una región sin conflictos, la mayoría de los países han decidido actualizar los sistemas de armas con los cuales alejan cualquier pretensión de someter su independencia. En el caso de Chile, ha incorporado submarinos, aviones, equipos de comunicaciones, y casi 120 carros de combate pesados en el extremo sur de su País ¿habrán abandonado las ideas de Pinochet? No lo sabemos.
En el caso de nuestro país, el sistema de defensa se encuentra colapsado y en condiciones de operar sólo 24 hs ininterrumpidas con equipo casi inservible. No estamos en condiciones de defendernos. Sumado a la burocratización de los cuadros castrenses, las desinteligencias con los civiles, producto de que los primeros continúan encubriendo a los torturadores del proceso, y la apatía general en preocuparse de la actualización de los medios necesarios para evitar la obsolescencia total de los sistemas de armas de la República Argentina.
Dentro de la agenda presidencial no figura el área de defensa. Tangencialmente y como mecanismo de intercambio y de acercamiento político se ha emprendido con Brasil el vehículo “gaucho” y se le entregará los conocimientos argentinos para que Brasil pueda efectuar la construcción de un submarino de propulsión nuclear (solos nunca pasaron del anuncio) estos elementos son insuficientes y descoordinados.
Han pasado 30 años desde la intervención papal por el conflicto con Chile. No se avizora en el horizonte un conflicto territorial con dicho país. Pero los conflictos no son sólo territoriales, son comerciales, políticos, demográficos, financieros, culturales forman parte de la vida de los estados.
No estamos exentos de un posible conflicto con Chile, pese a que desesperadamente algunos técnicos proclamen lo contrario. Chile se encuentra en condiciones militares de imponerse casi sin riesgo sobre la Argentina. ¿Habrán abandonado la concepción geopolítica de Pinochet?. No lo sabemos, pero creemos que teniendo un fuerte superávit comercial, la sociedad tome conciencia de la necesidad de “invertir” (la libertad no es “gasto”) en la compra de los medios necesarios necesarios para mantener operativo el instrumento militar.
Es por tanto un grave déficit la falta de referencias y de propuestas claras por parte de la Presidenta en el área de la defensa. La sola presencia de la ministra Garré la cual no ha efectuado una gestión útil hasta la fecha y debe su cargo a su militancia “setentista” habla a las claras de la falta de responsabilidad demostrada hasta la fecha.
Esperemos que este nuevo aniversario de la mediación papal, sirva a los argentinos y a las actuales autoridades para reflexionar sobre la necesidad de evaluar las conductas que asume Chile, país con el cual tenemos más de cinco mil kilómetros de frontera en común y evitar conflictos que desemboquen en nuevos fracasos diplomáticos y en concesiones territoriales y de cualquier otro tipo, ante exigencias basadas en presiones militares carentes de todo fundamento ético o jurídico.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Habrá una revisión del sistema de habilitaciones

El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, reconoció que el área genera muchos problemas en la ciudad; anoche se había reavivado el fuego en el depósito de cotillón
El jefe de Gabinete del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, aseguró hoy que se debe hacer "una revisión integral de todo el sistema de habilitaciones", luego del voraz incendio de un depósito de artículos de cotillón en el barrio de Once. Rodríguez Larreta ratificó que el inmueble de la calle Lavalle al 2200 sólo tenía "habilitada la planta baja como local comercial, no estaban habilitados el tercer y cuarto piso como depósito, donde se supone que empezó el fuego". En diálogo con radio América, el funcionario admitió que hay que hacer una revisión integral de todo el sistema de habilitaciones. "Para eso se creó una agencia con autonomía que se va a encargar del control comunal, incluidas las habilitaciones. Somos conscientes de que es un área que genera muchos problemas en la Ciudad. Lo que se está haciendo es un paso en una buena dirección", indicó. Imparable. En tanto, una dotación de bomberos seguía trabajando esta mañana con una hidroelevadora para extinguir los últimos focos de fuego en el edificio del barrio de Once, que comenzó a quemarse hace ya más de 40 horas. El trabajo del personal se prolongó durante la jornada de ayer en forma ininterrumpida, debido a que recién al mediodía se pudo ingresar al inmueble para la extinción de los focos, por los riesgos de un colapso total y un derrumbe. Pero pasadas las 22, el fuego se reavivó en uno de los pisos del edificio ubicado en Lavalle al 2200 por lo cual la guardia de bomberos debió reforzar sus labores. De todas formas, el siniestro, que afectó a 50 personas en total, fue declarado como controlado. Incluso se descartó la posibilidad de un derrumbe en el establecimiento, situación que había sembrado el temor de los efectivos que ya llevan trabajando más de 30 horas en el lugar. Asimismo, los bomberos autorizaron a los vecinos del edificio lindero a volver a sus departamentos, pero sólo para retirar pertenencias, ya que se estimaba que faltarán algunos días antes de que puedan retornar a sus hogares definitivamente. Se indicó que todavía había pequeños focos ígneos en los pisos primero y cuarto del inmueble de la calle Lavalle al 2200. En este sentido, el comisario Omar Bravo de esa fuerza, aseguró a los medios presentes en las cercanías del edificio: "El proceso combustivo está dominado y se cambió la modalidad de trabajo, por lo que el personal de bomberos pudo ingresar plano por plano al edificio para su extinción" Los afectados. El servicio médico de emergencia asistió en total a unas 50 personas afectadas por el humo del incendio en el barrio porteño de Once. De las personas atendidas, once fueron trasladadas luego a hospitales de la zona, aunque en ningún caso con riesgo de vida. Así lo informó esta madrugada el director del Servicio de Atención Médica de Emergencia (Same) del gobierno porteño, Alberto Crescenti. El grupo de hospitalizados incluyó a dos niños, uno de tres años que fue dado de alta anoche, y una bebe de 15 meses, que vive en un departamento cercano al comercio incendiado y sufrió vómitos por inhalación de humo, según detalló Crescenti.
Afectados
El director de Emergencias del Gobierno porteño, Claudio Pascali, informó que las autoridades proveerán a los vecinos que pudieron haber resultado damnificados por el incendio del cotillón del barrio de Once de documentos para que puedan demandar a su propietario. Pascali, quien también se encontraba en el lugar donde se quemó el edificio, afirmó que los expertos en apuntalamiento realizarán tareas para evitar derrumbes, pero que luego la reparación del inmueble o su eventual demolición quedarán a cargo del dueño. Indicó el funcionario que tras el ingreso al edificio de los expertos de su área, se elaborará un informe que se entregará a los vecinos que tuvieron que evacuar sus departamentos ante el riesgo de que el fuego se propalara a los inmuebles vecinos. Este informe, dijo, podrá ser utilizado para "accionar judicialmente contra el propietario".

viernes, 8 de febrero de 2008

BARACK OBAMA: LA ESPERANZA NEGRA

Los resultados pre-electorales (o primarias como se dicen) en los Estados Unidos se han tornado más inciertos en el partido Demócrata, que es el que tiene más chances de ganar en las elecciones generales de noviembre próximo. En cuanto al partido republicano, actual gobernante de ese país, ha quedado –por abandono- casi establecido quien será su candidato a Presidente.
Se deja traslucir por la sucesión de acontecimientos políticos que finalmente los demócratas serán los que lleven el peso de sacar a los norteamericanos de la recesión en la que están empezando a caer. Una tarea nada fácil, y que implica incluso la colaboración de varios países –incluso la Argentina- a fin de evitar que la caída del coloso del norte arrastre a muchos en su desgracia.
Los principales candidatos han caído en una especie de empate técnico en la captación de los electores (o congresales como designamos nosotros los argentinos) que les permitirán en forma indirecta ser consagrados finalmente como la fórmula que luchara para llegar a la presidencial.
Lo novedoso de esto es que por primera vez compite una persona de tez negra y una mujer, lo que ha sido calificado por varios analistas como un avance en la aceptación social de los derechos civiles. Algo que aquí entre nosotros no llama la atención y pone de manifiesto lo que los argentinos somos. Parece que no todo entre nosotros es tan malo.
Llamado la atención el carácter y los antecedentes personales de Barack Obama (el candidato “negro”) el mismo proviene de una familia de inmigrantes, estudio en una universidad de segunda mano, y a fuerza de mucho sacrificio, trabajo y capacidad propia se ha colocado en una situación financiera, profesional exitosa; encontrándose en este momento de su vida ante la posibilidad de ser el presidente de los Estados Unidos de América. Sueño imposible de acariciar para su familia –y para cualquiera en esa situación- que arriba a otro país como inmigrante.
De mediana edad, lo que da energía a sus acciones, expresa en su carácter la mansedumbre de los que se ponen a trabajar (con fallas o no) a fin de arribar a la meta que previamente tienen en mente. Carece de antecedentes y es mentalmente más abierto que su contrincante, por edad y por no haber estado en funciones de gobierno, lo que le va a permitir resolver los problemas que encuentre (y que los va a tener en caso de llegar) sin preconceptos, sin estructuras mentales rígidas que le indiquen recetas usadas anteriormente (exitosas o no) y que para esta etapa que se avecina pueden no servir.
Los argentinos no somos racistas. Nunca cerramos las puertas a nadie, las abrimos para todos sin fijarnos en nada. En los Estados Unidos no ha sido así. Por eso el hecho de que llegue una persona de color (como dicen los norteamericanos) es un hecho favorable para nosotros, porque entendió en carne propia, lo que es la exclusión, que nosotros si padecemos por las diferencias de clase social, lo que podría permitirle conjugar la defensa de los intereses de su país con las necesidades de América Latina. La posibilidad está.
La otra candidata la Sra. Hillary Clinton, parece un poco el calco de la Sra Presidenta que hoy tenemos. Incluso se encontraron meses atrás a solicitud de nuestra Presidenta. Hillary es conocida a través de su marido, no por mérito propio, (igual que Cristina) muy inteligente y con experiencia adquirida, siendo una mujer que ya ha vivido buena parte de su vida, y adquirido por ende, un concepto, una opinión y una filosofía de la política internacional. En su mentalidad no surgiría como prioridad en la agenda política América Latina, y muchos menos Argentina, salvio claro está por cuestiones penales.
Exhibe una frialdad, interés y calculo e las personas y de las cosas; fruto de su inteligencia (mal usada) lo que demuestra un carácter egoísta que a los argentinos no nos conviene. Incluso demuestra falta de capacidad política. Fruto de ello es el papel casi protagónico que ha tenido su marido (por el cual es conocida pero no amada como lo fue él) en estos últimos 20 días para remontar en la arena política las “internas” partidarias que todavía no han terminado.
Al igual que la actual pareja presidencial, necesita (y mucho) de su marido para poner orden y gobierno, en donde ella no puede. Al igual que Cristina va a necesitar de su marido, para que los sindicatos, los legisladores, gobernadores, la Reserva Federal, las comunidades judía, irlandesa, italiana, el pentágono, las grandes empresas, las iglesias evangélicas, y todos los sectores de poder locales que queremos evitar nombrar para no extender estas líneas, puedan ser permeables a las decisiones políticas que tome el matrimonio cuando se instale (en caso de ganar) en la Casa Blanca.
La desventaja con la pareja que gobierna nuestra sufrida patria, es que hasta ahora no tienen (por lo menos en forma pública) a una persona como Guillermo “gendarme” Moreno, que discipline a los díscolos que tengan intenciones distintas de los que temporalmente (aunque no sea intención de la pareja presidencial permanecer en forma indefinida) detentan el poder público.
De todas maneras la decisión está en manos del pueblo de los Estados Unidos de América, y como enseñaba el General Perón, estos nunca se equivocan. Los norteamericanos tienen además la ventaja de creer y depositar su confianza en Dios, lo que va terminar de ayudarlos a consagrar al que sea más idóneo para ellos.
Es en estos momentos donde nuevamente aparece un déficit que empieza a exhibir nuestra pareja presidencial, y es la relación con los Estados Unidos. Parece una verdad de Perogrullo como diría Perón, pero han olvidado que con los norteamericanos las relaciones no son ni buenas ni malas, sino las posibles. No han sido gratis las actitudes de adolescente rebelde de Néstor Kirchner hacia la administración Bush, el caso de la “valija” (¿habrá sido la única?) demuestra que los norteamericanos saben esperar, y descalifican a sus adversarios tratándolos de delincuentes. Siempre ha sido así, basta revisar su historia.
La posible recepción de un funcionario de bajo rango de los norteamericanos por parte de la presidenta, termina incluso deshilachando su papel como primer magistrado de la Nación. Todo el conflicto con el embajador local demuestra el estilo presidencial de manejarlo como un asunto puramente doméstico, como vienen haciendo los Kirchner en base a estafas morales (la peor forma de todas) mentiras, engaños, aprietes, falsos halagos y el mecanismo que los argentinos ya conocemos. Eso no sirve para las relaciones internacionales.
Argentina tiene una oportunidad a partir de noviembre próximo, y es la de poder establecer lazos fraternos y auténticos con los Estados Unidos, dado la coyuntura actual de dicho país y a que nuestras autoridades (buenas o malas) recién comienzan su mandato, pudiendo diseñar una estrategia de inserción internacional, superadora de los frecuentes pedidos de dinero a Hugo Chávez (mandatario con fecha cierta de retiro del poder) en la que se sumió Néstor Kirchner. Si nosotros somos indiferentes al mundo, el mundo también lo será con nosotros. Tengamos esperanzas de que así sea.